miércoles, 7 de marzo de 2012

Cuando los planetas se vuelvan pequeños

Ese día nos encontraremos. Volveremos a vernos entre las hojas de los árboles, miradas rasgadas entre la multitud. Trataré de disimular y tú tambien. Pero no podremos evitar esa mirada, nos preguntaremos con los ojos qué tal te fue, intentaremos escudriñar si somos felices, si hay un brillo nuevo desde la ultima vez, y trataremos de crear un velo opaco para oscurecer ese brillo fugaz que no podremos evitar cuando nos miremos, como cada vez que se encuentran tus ojos con los míos.  Escucharé tu voz entre el follaje, y trataré de camuflarla con el viento, prestaremos atención a todo lo que nos rodea, a todo con tal de distraer la atención de tu voz y de la mía, tan alojadas en lo más profundo, que remueve tempestades.
  Me mirarás y apartaré la mirada. Te miraré y esquivarás la mía. Y quedará sólo un instante en que no podremos evitarlo, el mismo abismo hacia la eternidad.